El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumula una pérdida superior al 40% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023, de acuerdo con un informe elaborado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA). El estudio sostiene que el ingreso mínimo ya no alcanza para cubrir la canasta básica alimentaria y perdió gran parte de su capacidad para acceder a bienes y servicios esenciales.
Según el trabajo, el deterioro comenzó tras la devaluación aplicada al inicio de la gestión del presidente Javier Milei, que provocó una caída cercana al 30% del salario real en los primeros meses. Desde entonces, el poder de compra no logró recuperarse y continuó registrando retrocesos durante los últimos dos años.
Cada vez hacen falta más horas para comprar alimentos
El estudio compara el valor del salario mínimo con el precio de productos básicos y muestra un fuerte deterioro en el poder de compra. Hace diez años, una hora de trabajo alcanzaba para comprar un kilo de pan. En la actualidad, con un valor horario estimado en $1.839, se necesitan alrededor de dos horas y media para adquirir el mismo producto.
La situación es aún más marcada en el caso de la carne. Mientras que en 2016 un trabajador necesitaba aproximadamente dos horas de trabajo para comprar un kilo de carne picada, hoy requiere cerca de seis horas.
El salario mínimo ya no cubre la canasta básica
Otro de los datos destacados por CIFRA indica que el salario mínimo correspondiente a junio apenas alcanzó para cubrir algo más de la mitad de la Canasta Básica Alimentaria, utilizada para establecer la línea de indigencia de una familia tipo.
Además, el informe sostiene que un hogar necesitó más de cuatro salarios mínimos para superar la línea de pobreza.
También perdió capacidad para afrontar servicios
El deterioro no solo se refleja en la compra de alimentos. Según el estudio, en 2016 un trabajador necesitaba apenas 15 minutos de trabajo para pagar un viaje de ida y vuelta en subte. Actualmente, ese mismo traslado demanda 1 hora y 41 minutos de trabajo.
Menor incidencia dentro del mercado laboral
El informe concluye que el salario mínimo también perdió peso como referencia para el conjunto de los ingresos registrados. En junio de 2016 equivalía al 37,2% del salario promedio del sector privado formal, mientras que en la actualidad representa apenas el 16,6%.
Para CIFRA, esta evolución evidencia una fuerte desvalorización del Salario Mínimo, Vital y Móvil como herramienta destinada a garantizar un piso de ingresos para los trabajadores.












