La posibilidad de una nueva crecida del río Paraná mantiene en alerta a distintos municipios ribereños. Si bien en ciudades como Zárate ya comenzaron a diagramarse posibles operativos preventivos, en Ramallo las autoridades optan por un seguimiento permanente de la situación y remarcan que, por el momento, no existen motivos para adoptar medidas extraordinarias.
Desde Defensa Civil explicaron que participan de reuniones técnicas junto al Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos para monitorear el comportamiento del fenómeno de El Niño, que podría provocar un incremento de las precipitaciones en los próximos meses.
El director de Defensa Civil de Ramallo, Eduardo Izaurralde, señaló que el escenario requiere atención, aunque pidió evitar alarmas anticipadas. Indicó que las lluvias más importantes para la región podrían registrarse entre noviembre y enero, mientras que el noreste argentino sería la primera zona afectada por el fenómeno.
Además, destacó que el municipio viene desarrollando una serie de obras y acciones preventivas luego de las intensas precipitaciones registradas durante febrero y marzo de este año.
“Desde ese momento se viene trabajando en un montón de obras”, afirmó Izaurralde, al detallar que se ejecutaron pavimentos en sectores donde el escurrimiento era deficiente para orientar el agua hacia los desagües, además del ensanche y entubamiento de conductos, la apertura de nuevos desagües y tareas permanentes de limpieza.
El funcionario también resaltó la implementación de programas destinados a mantener despejados los sistemas de drenaje y facilitar la recolección de residuos vegetales. En ese sentido, explicó que se brinda a los vecinos la posibilidad de utilizar capachos para depositar ramas y restos de poda, evitando que obstruyan los desagües durante los episodios de lluvia intensa.
Las autoridades locales consideran que estas intervenciones mejoran la capacidad de respuesta del distrito frente a eventos climáticos de gran magnitud y permiten reducir el riesgo de anegamientos en distintos barrios.
Mientras tanto, Defensa Civil continuará monitoreando la evolución del Paraná y de las condiciones meteorológicas junto a los organismos especializados, con el objetivo de anticipar cualquier cambio significativo y actuar de manera preventiva en caso de ser necesario.












