La industria metalúrgica atraviesa una profunda crisis y continúa acumulando indicadores negativos.
Según el último informe de Adimra, la actividad cayó un 5,1% interanual en mayo y acumula un retroceso del 6% durante 2026.
Uno de los datos más preocupantes es el nivel de utilización de la capacidad instalada, que se ubica en apenas 39,8%, lo que implica que aproximadamente seis de cada diez máquinas permanecen sin actividad.
Entre los sectores más afectados aparecen la maquinaria agrícola, minería, automotriz, construcción y bienes de consumo.
La situación también repercute sobre el empleo: la cantidad de trabajadores ocupados cayó un 2,2% interanual.
En la provincia de Buenos Aires, la actividad metalúrgica mostró una baja del 5,9%, convirtiéndose en una de las jurisdicciones más afectadas por la retracción industrial.












