La crisis de acceso a la vivienda continúa profundizándose en Argentina. De acuerdo con la Encuesta Nacional Inquilina – Junio 2026, elaborada por Inquilinos Agrupados, el 29,7% de los hogares inquilinos se encuentra en una situación de emergencia habitacional, un escenario marcado por el endeudamiento, la dificultad para afrontar el pago del alquiler y el incremento de los desalojos por razones económicas.
El 73% de los hogares inquilinos tiene deudas
El informe indica que casi tres de cada cuatro hogares que alquilan acumulan algún tipo de deuda. Entre quienes se endeudaron, el 55% lo hizo para comprar alimentos, mientras que el 37% recurrió al crédito para poder pagar el alquiler.
Además, el relevamiento señala que el 55% de los hogares endeudados registra atrasos en el pago de esas obligaciones, una situación que se agrava entre quienes contrajeron deudas para afrontar las expensas, donde el nivel de mora alcanza el 80%.
Uno de cada cinco hogares sufrió un desalojo económico
Otro de los indicadores que refleja el deterioro de la situación es que el 20% de los hogares inquilinos debió abandonar la vivienda durante los últimos tres meses por no poder afrontar el costo del alquiler o los gastos asociados al mantenimiento del inmueble.
El estudio advierte que este fenómeno, denominado desalojo económico, representa una de las principales consecuencias de la pérdida del poder adquisitivo y del incremento sostenido de los costos habitacionales.
Cada vez más familias necesitan más de un trabajo
La encuesta también revela el fuerte impacto del alquiler sobre los ingresos familiares. El 47% de los inquilinos aseguró tener más de dos trabajos y uno de cada tres incorporó una nueva fuente laboral durante el último año para afrontar los gastos del hogar.
En promedio, los hogares destinan el 40% de sus ingresos al pago del alquiler, aunque casi la mitad utiliza el 50% o más de sus ingresos para mantener una vivienda.
Reclaman cambios en la legislación de alquileres
Respecto de una futura reforma de la legislación sobre alquileres, el informe muestra un amplio rechazo a los mecanismos actuales de actualización.
El 96% de los encuestados se manifestó en contra de los ajustes automáticos por inflación. Además, el 57% consideró que los aumentos deberían aplicarse una vez al año y el 84% reclamó contratos con una duración de entre tres y cinco años.
Otro dato destacado es que el 85% de los inquilinos considera que las expensas no deberían estar a cargo de quienes alquilan, debido al fuerte impacto que representan sobre la economía familiar.












