El director adjunto del Hospital José María Gomendio, Martín Gil Miranda, aseguró que la interrupción del Plan Remediar obligó al sistema de salud de Ramallo a afrontar con recursos propios la compra de medicamentos esenciales para garantizar la continuidad de los tratamientos.
“El Plan Remediar prácticamente dejó de llegar. Desde diciembre del año pasado al hospital ya no llegó más”, afirmó el médico, al recordar que el programa nacional abastecía durante más de dos décadas a los centros de atención primaria con medicamentos para patologías frecuentes como hipertensión, diabetes e infecciones.
Frente a esa situación, explicó que el municipio realizó licitaciones millonarias para evitar el desabastecimiento. Según precisó, una de las compras rondó los 350 millones de pesos y una segunda inversión incluso superó ese monto.
Gil Miranda también advirtió sobre el aumento de la demanda en el sistema público de salud.
“Hay personas que dejaron de pagar la obra social o no pueden comprar los medicamentos y terminan consultando en el hospital”, señaló.
Además, destacó la importancia de las campañas de vacunación que se desarrollan casa por casa en distintos barrios del distrito.
“La vacuna sigue siendo una de las herramientas más importantes para salvar vidas”, sostuvo, al tiempo que informó que, pese a algunas demoras en el abastecimiento nacional, las dosis del calendario comenzaron a llegar nuevamente para reforzar las campañas preventivas.
Las declaraciones del director adjunto del Hospital José María Gomendio reflejan el impacto que tuvo la interrupción del Plan Remediar sobre el sistema sanitario local, que debió incrementar la inversión municipal para garantizar el acceso a medicamentos y sostener la atención de una demanda creciente.












