La creciente preocupación del sector comercial de Ramallo por el aumento de las tasas municipales derivó en la presentación de una minuta de comunicación en el Concejo Deliberante solicitando al Departamento Ejecutivo que evalúe declarar la Emergencia Económica del Sector Comercial y de Servicios hasta el 31 de diciembre de 2026.
La iniciativa surge en medio del malestar generado tras la implementación del nuevo Código Tributario municipal y el incremento registrado en la tasa de Seguridad e Higiene, además del aumento en los costos de renovación de habilitaciones comerciales.
En los fundamentos del proyecto se advierte sobre “la delicada situación económica que atraviesa el país” y el fuerte impacto que ese contexto produce sobre la actividad económica local. Asimismo, se señala que comerciantes, contadores y vecinos manifestaron en distintas reuniones “profunda preocupación y legítimo descontento” por las dificultades para afrontar el pago de tributos municipales.
El expediente propone que el municipio evalúe suspender intimaciones de pago, multas, medidas cautelares y juicios de apremio vinculados a deudas por Seguridad e Higiene y habilitaciones comerciales.
También solicita analizar la posibilidad de impedir, de manera excepcional, cierres de locales o revocaciones de habilitaciones motivadas exclusivamente por la falta de pago de tasas durante el período de emergencia.
El texto sostiene además que “el comercio es el principal motor de la economía local, generador de empleo genuino y pilar fundamental del desarrollo” y plantea que, frente al actual escenario económico, el Estado municipal “no puede actuar con un fin meramente recaudatorio”.
Uno de los dirigentes que participó de las reuniones con comerciantes y contadores fue el concejal Germán Iribarria, quien describió el complejo panorama que atraviesa el sector.
“La verdad que es una situación muy compleja que está viviendo hoy el comercio con toda la gran crisis que hay, la recesión y el avance del comercio online”, expresó el edil.
Iribarria aseguró además que muchos comerciantes recibieron aumentos desmedidos en la tasa de Seguridad e Higiene luego del cambio en la forma de cálculo aplicada por el municipio.
“Hay gente que tuvo aumentos del 3.600% o 4.000% porque pagaba por cantidad de empleados y pasó a pagar por facturación”, afirmó.
El concejal reclamó además una instancia de diálogo con el Ejecutivo municipal. “Necesitamos que el intendente y el secretario de Hacienda se sienten a escuchar a los comerciantes y analicen cada situación”, sostuvo.
Finalmente, aclaró que el reclamo no apunta a dejar de pagar tributos, sino a encontrar alternativas para sostener la actividad y evitar cierres de comercios. “Nadie quiere no pagar. Cualquier comerciante quiere pagar y estar al día, pero estamos en una situación muy compleja”, concluyó.












