En un contexto marcado por la crisis económica y el aumento de la demanda social, el Municipio de Ramallo puso en marcha un Programa Alimentario Municipal para garantizar la asistencia a los sectores más vulnerables, tras la suspensión por tres meses del programa MESA en la provincia de Buenos Aires.
La medida fue impulsada por el intendente Mauro Poletti y busca cubrir el impacto generado por la interrupción del envío de módulos alimentarios que alcanzaban a 5.613 familias en 52 establecimientos educativos del distrito.
El subsecretario de Políticas Educativas, Marcos Haedo, fue contundente al respecto: “No vamos a mirar para otro lado y la ayuda a las familias la vamos a tener”. En esa línea, confirmó que el municipio ya inició un relevamiento de beneficiarios y trabaja en la conformación de una red local de asistencia.
El nuevo esquema se implementará a través de una Mesa de Abordaje Territorial, integrada por áreas del gobierno, instituciones educativas, clubes e iglesias, con el objetivo de garantizar una distribución eficiente y equitativa de los recursos. “Estamos armando la mesa con diferentes instituciones para definir la logística y asegurar que la ayuda llegue a quienes la necesitan”, explicó Haedo.
Uno de los principales desafíos será optimizar los recursos disponibles y evitar superposiciones. “Tenemos que cruzar datos con Desarrollo de la Comunidad para ordenar la distribución”, señaló el funcionario, en referencia a la necesidad de mejorar la planificación en la asistencia social.
El escenario económico agrava la situación. Según advirtió Haedo, “se están cerrando pymes, hay menos trabajo y los comercios tienen menos movimiento”, lo que deriva en una mayor presión sobre la asistencia municipal. Incluso anticipó un panorama complejo: “Yo creo que la situación va a empeorar”.
Actualmente, el municipio destina entre 84 y 85 millones de pesos mensuales a la asistencia alimentaria, cifra que podría incrementarse ante la emergencia. “Seguramente va a aumentar, porque también tenemos los módulos de emergencia”, indicó.
Frente a este panorama, el funcionario destacó el rol de los gobiernos locales como primer sostén ante la crisis social: “Si no fuera por los municipios, la crisis social sería más profunda”.
Mientras avanza la implementación del programa, el objetivo inmediato es claro: garantizar que ninguna familia de Ramallo se quede sin su módulo alimentario, en un contexto donde la ausencia de políticas provinciales activas profundiza la incertidumbre.












