El Departamento Ejecutivo de Ramallo elevó al Concejo Deliberante la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2025, que incluye tanto la administración central como el funcionamiento del Hospital José María Gomendio, cumpliendo con los plazos establecidos a fines de marzo.
A partir de este mes, los concejales de todos los bloques tendrán acceso a la documentación para su análisis detallado, una vez definidos los días y horarios de trabajo en comisión. El objetivo será examinar el destino de los recursos públicos municipales y detectar posibles observaciones.
Sin embargo, el tratamiento se dará en un contexto complejo. Desde la oposición adelantaron que pondrán el foco en el uso de fondos en áreas sensibles, teniendo en cuenta que el municipio cerró el año con dificultades financieras, demoras en pagos a proveedores y obras públicas paralizadas.
Uno de los puntos centrales será el análisis de las partidas destinadas a la obra pública y al fondo educativo, este último ya cuestionado previamente por su utilización. También se examinará el nivel de endeudamiento municipal, incluyendo la deuda con proveedores y la denominada deuda flotante.
Cabe recordar que, hacia fines de 2025, varios proveedores realizaron reclamos —algunos incluso por vía judicial— ante la falta de pagos, en un escenario que dejó las cuentas municipales en rojo.
El cronograma legislativo prevé que hacia fines de abril cada bloque defina su postura en una sesión especial, donde se votará la aprobación o el rechazo de la rendición de cuentas.
En caso de detectarse irregularidades, no se descarta la posibilidad de impulsar presentaciones ante el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires, organismo encargado de evaluar la legalidad y consistencia del gasto público.












