El Juzgado de Faltas de Ramallo intensificó los controles de tránsito en el inicio del año, en un contexto marcado por el crecimiento de infracciones vinculadas a la alcoholemia, los escapes no reglamentarios y la preocupante conducción de menores.
La jueza de faltas, Sol Aroza, advirtió que “sigue siendo una problemática importante el tema del tránsito” y explicó que, con el cambio de estación, se reforzaron las políticas de control vehicular en distintos puntos del distrito. “Principalmente en este momento lo que se está llevando la mayor atención son las políticas de control de tránsito”, señaló.
Entre las faltas más frecuentes, mencionó la falta de documentación obligatoria, aunque remarcó el aumento de situaciones relacionadas con escapes ilegales —que generan contaminación ambiental— y conducción bajo los efectos del alcohol. “Tenemos el escape no reglamentario y también situaciones de alcoholemia positiva”, afirmó.
Aroza destacó que la incorporación de tecnología permitió mejorar los controles: “Ahora contamos con una medición exacta del alcohol en sangre, lo que permite establecer distintas gradaciones de sanción según el nivel detectado”. En ese sentido, confirmó que ya se aplicaron penalidades en varios casos recientes.
Las sanciones contemplan tres ejes principales: multas económicas, la realización de un curso obligatorio sobre consumo y conducción, y la inhabilitación para manejar.
Otro punto que genera alarma es la presencia de menores al volante. “Estamos detectando conducción en chicos de 13 o 14 años, lo cual es extremadamente grave”, advirtió la funcionaria.
Finalmente, Aroza hizo un llamado a la comunidad a reforzar la responsabilidad: “Estamos aprendiendo que las normas existen y no son meras sugerencias”, subrayó, en relación a la necesidad de fortalecer la educación vial y el cumplimiento de las leyes para prevenir accidentes.












