El precio de la nafta súper en Ramallo superó los $2.000 y ya se ubica en $2026 por litro, en el marco de una fuerte suba de combustibles en Argentina que genera creciente preocupación entre automovilistas, comerciantes y transportistas por su impacto directo en el costo de vida.
El incremento se aceleró en las últimas semanas y se da en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas que presionan el precio del petróleo, lo que repercute de manera directa en los valores locales.
Según advirtió el exsecretario de Energía Jorge Lapeña, la situación representa un “golpe tremendo” para la economía, y no descartó que se registren aumentos mensuales cercanos al 30% en el sector de combustibles.
El especialista alertó que el encarecimiento no solo afecta a quienes cargan combustible, sino que tiene un efecto en cadena sobre toda la economía, impactando en los precios de alimentos, transporte y servicios.
En ese sentido, Lapeña también cuestionó la política del gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al considerar que se prioriza la recaudación fiscal por sobre medidas de alivio. A diferencia de otros países que redujeron impuestos frente a la crisis energética, en Argentina no se han implementado herramientas para amortiguar el impacto del aumento del combustible.
Como alternativa, el exfuncionario propuso la aplicación de medidas excepcionales, como la fijación de precios máximos y la implementación transitoria de retenciones para desacoplar los precios internos de los internacionales.
Mientras tanto, el impacto ya se hace sentir a nivel local: en Ramallo, llenar un tanque de combustible implica un gasto cada vez más elevado, lo que profundiza la preocupación y la incertidumbre sobre la evolución de los precios en las próximas semanas.












