El mal estado del camino que conecta con Costa Pobre generó un fuerte malestar entre los vecinos de la zona, quienes denuncian que, tras recientes intervenciones, la traza quedó en peores condiciones que antes y hoy resulta prácticamente intransitable.
Según relataron los habitantes del sector, durante los trabajos se arrojó tierra negra sin una correcta compactación ni nivelación, lo que provocó la formación de huellas profundas, barro permanente y serias dificultades para circular, especialmente en jornadas de lluvia o alta humedad.
“Ahora no se puede entrar ni salir”, expresaron vecinos, visiblemente preocupados por el aislamiento que provoca el deterioro del acceso rural. Además, señalaron que, en ocasiones, deben recurrir a vehículos especiales o pedir ayuda para poder desplazarse.
Los habitantes también cuestionaron los argumentos oficiales vinculados a supuestas tareas de drenaje, asegurando que los desagües se encuentran en otro sector del trazado y que no fueron limpiados ni mantenidos adecuadamente. En ese sentido, sostienen que las intervenciones realizadas no solo fueron insuficientes, sino que agravaron el problema existente.
Ante este escenario, la comunidad reclama soluciones concretas y obras de calidad, que garanticen una circulación segura durante todo el año. Los vecinos piden mayor planificación, controles técnicos y un seguimiento permanente de los trabajos, para evitar que los recursos públicos se traduzcan en obras deficientes.












