Un procedimiento policial realizado en la ciudad de Ramallo, en el marco de una causa por “Amenazas Agravadas”, derivó en el secuestro de diez plantas de marihuana de gran porte y en la aprehensión de un hombre, quien posteriormente recuperó la libertad.
El hecho tuvo origen durante el fin de semana, cuando se produjo un conflicto entre dos hermanas en la zona del río, mientras ambas se encontraban junto a sus respectivas familias. Según se indicó, una discusión verbal fue escalando en intensidad hasta convertirse en una situación de violencia.
De acuerdo a la denuncia radicada, una de las mujeres habría amenazado a su hermana con un revólver. Ante el temor de que pudiera concretar la amenaza y teniendo conocimiento de que en el domicilio de la denunciada podría haber armas de fuego, la víctima se presentó en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Ramallo para formalizar la denuncia.
A partir de esa presentación, se inició una causa caratulada como “Amenazas Agravadas”, con intervención de la Justicia. En ese marco, el Juzgado de Garantías N°3 libró una orden de allanamiento para una vivienda ubicada en la intersección de las calles Tucumán y Francia, con el objetivo de secuestrar el arma presuntamente utilizada en el conflicto.
El procedimiento se concretó durante la jornada del lunes, cuando efectivos policiales ingresaron al domicilio y comenzaron a requisar distintos sectores del inmueble. Tras una inspección minuciosa, no lograron hallar el arma denunciada.
Sin embargo, al continuar con la diligencia en el patio trasero, los uniformados encontraron diez plantas de marihuana, de aproximadamente dos metros de altura, con un peso estimado de diez kilogramos.
Ante este hallazgo, se dio intervención a la autoridad judicial competente y se procedió al secuestro del material vegetal, en el marco de una causa por infracción a la Ley de Estupefacientes. En el lugar fue aprehendido el hombre, pareja de la mujer denunciada, a quien se le notificó la imputación por el delito de “Tenencia de Drogas”.
Cumplidos los recaudos legales, el imputado recuperó posteriormente su libertad, mientras la causa continúa en etapa de investigación judicial. En paralelo, sigue en trámite la denuncia por amenazas, con el fin de determinar las responsabilidades en el conflicto familiar.
El caso quedó a disposición de la Justicia, que deberá avanzar en las actuaciones para esclarecer tanto el presunto hecho de violencia como el origen y destino del material incautado.












