La inflación en alimentos volvió a mostrar señales de aceleración en febrero, luego de que un relevamiento privado registrara la mayor suba semanal desde 2024. El incremento suma presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en un contexto marcado por aumentos tarifarios y debate por la medición oficial.
Según el informe de la consultora LCG, los precios del rubro alimentos y bebidas aumentaron 2,5% en la primera semana del mes, el salto más elevado desde marzo de 2024.
Este dato no solo representa el mayor incremento del año, sino que refleja la persistencia de la inercia inflacionaria en medio de ajustes económicos y subas en los servicios públicos. De mantenerse la tendencia, podría impactar de forma directa en el resultado del IPC mensual.
Contexto económico y debate por el IPC
El registro se conoció en medio de la polémica por la suspensión de la nueva medición del IPC del INDEC, basada en una canasta de consumo actualizada.
Actualmente, el índice vigente otorga mayor ponderación a alimentos y bebidas que la nueva metodología, cuya implementación fue postergada. En paralelo, los aumentos de tarifas por la quita de subsidios continúan presionando sobre la inflación.
Qué productos subieron más
Dentro de la canasta relevada, los mayores aumentos se registraron en:
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Bebidas e infusiones para el hogar: +7,3%
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Panificación, cereales y pastas: +6%
En contraste, algunos rubros mostraron leves descensos:
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Aceites: -0,1%
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Frutas: -0,9%
Perspectivas para febrero
El comportamiento de los precios en las próximas semanas será determinante para definir el impacto final en la inflación. Por el momento, el inicio del mes confirma que los alimentos continúan siendo uno de los principales factores de presión sobre el costo de vida.












