El conflicto entre el Municipio de Ramallo y el Grupo Techint por el pago de los aumentos en la Tasa de Seguridad e Higiene (TISH) continúa abierto, aunque en los últimos días tomó un nuevo impulso a partir de la consolidación de una mesa de negociación entre ambas partes.
La disputa se inició cuando la empresa, a través de su firma Ternium, decidió judicializar los incrementos aprobados por el Concejo Deliberante, al considerar que los montos resultaban desproporcionados en relación con los servicios municipales prestados.
Desde entonces, Techint deposita la diferencia reclamada en una cuenta judicial, mientras el proceso avanza en la Justicia bonaerense. En paralelo, el Municipio obtuvo fallos favorables en primera y segunda instancia, fortaleciendo su posición dentro del litigio.
Según datos oficiales, la deuda total vinculada al conflicto superaría los 5 mil millones de pesos, de los cuales una parte se encuentra judicializada y otra corresponde a títulos emitidos por el Ejecutivo local.
El viernes pasado, el intendente Mauro Poletti se refirió públicamente al estado de la causa y puso el foco en el diálogo institucional con la empresa. En ese marco, confirmó que desde hace meses funciona una mesa de trabajo y negociación permanente.
“Hemos venido manteniendo una mesa de diálogo durante todo este tiempo. Con el fin de la feria judicial, somos optimistas”, expresó el jefe comunal.
Además, remarcó la expectativa del Municipio de alcanzar un acuerdo consensuado que permita regularizar la situación financiera. “Esperamos llegar a algún entendimiento a partir de este espacio de negociación que se viene desarrollando”, afirmó.
Las declaraciones marcan un cambio de estrategia, con mayor protagonismo del diálogo político e institucional por sobre la vía exclusivamente judicial. Desde el Ejecutivo consideran que una salida consensuada permitiría evitar un conflicto prolongado, garantizar previsibilidad financiera y fortalecer la relación con uno de los principales actores industriales de la región.












