Los indicadores financieros de las familias argentinas volvieron a encender señales de alerta. Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad de los créditos a los hogares alcanzó en noviembre el 8,8% del total de la cartera, el nivel más alto desde 2010 y un récord histórico en los últimos 14 a 16 años, según la serie considerada.
El dato refleja un fuerte aumento del incumplimiento en el pago de deudas y expone el creciente estrés económico que atraviesan los hogares. En apenas un año, la mora se más que triplicó: en noviembre de 2024 se ubicaba en 2,6%. El salto confirma una tendencia sostenida al alza, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento del costo de vida y mayores dificultades para sostener el consumo financiado.
Desde el propio BCRA explicaron que el deterioro estuvo impulsado principalmente por los créditos al consumo, el segmento más sensible a los cambios en ingresos, inflación y empleo. “La mora de los préstamos a los hogares ascendió a 8,8%, incremento explicado principalmente por el desempeño mensual de las asistencias destinadas al consumo”, detalló el organismo monetario.
El empeoramiento de la calidad crediticia no se dio de manera aislada. El ratio de irregularidad del crédito al sector privado en su conjunto también mostró un deterioro y se ubicó en 5,2%, con un aumento de 0,7 puntos porcentuales respecto de octubre. No obstante, el impacto es mucho más severo en las familias, cuyos niveles de incumplimiento superan ampliamente el promedio del sistema financiero.
Las empresas también sienten el impacto, pero con menor intensidad
El informe del Banco Central señala que la suba de la mora alcanzó también al segmento empresarial. En noviembre, el incumplimiento de las empresas llegó al 2,3%, con aumentos en todos los sectores económicos relevados. Sin embargo, el nivel continúa siendo sensiblemente menor al de los hogares, marcando una clara diferencia en la capacidad de afrontar compromisos financieros.
Ante este escenario, el sistema financiero reforzó sus previsiones por riesgo crediticio. El BCRA informó que el nivel de previsiones totales constituidas representó el 97% de la cartera en situación irregular, mientras que, en relación con el total del crédito al sector privado, alcanzaron el 5,1%, con un incremento mensual de 0,5 puntos porcentuales.
Créditos más caros y más difíciles de conseguir
El deterioro de la cartera también impactó en el comportamiento de los bancos, que endurecieron sus criterios de otorgamiento. Durante los últimos trimestres de 2025 se registró un endurecimiento de los estándares de originación crediticia, especialmente en préstamos a familias y pequeñas y medianas empresas, como respuesta al aumento del riesgo.
Esto se reflejó con claridad en el mercado hipotecario. En noviembre se contabilizaron 2.486 nuevas altas de deudores hipotecarios, casi la mitad de las registradas en octubre. Si bien en los últimos doce meses se sumaron cerca de 44.000 nuevos deudores, el ritmo de crecimiento comenzó a desacelerarse, en un escenario de condiciones más restrictivas y menor demanda.
Depósitos en alza y una recuperación desigual
En paralelo, los depósitos del sector privado continuaron creciendo. En noviembre, los depósitos en pesos subieron 2,7% real y acumularon un incremento interanual del 8,1%, mientras que los depósitos en moneda extranjera alcanzaron uno de los niveles más altos de los últimos 15 años.
Esta combinación de mayor ahorro en el sistema financiero y aumento del endeudamiento impago de los hogares deja en evidencia una recuperación desigual, donde la fragilidad del ingreso familiar sigue siendo uno de los principales factores de vulnerabilidad económica.












