La Jueza de Faltas de Ramallo, Dra. Sol Aroza, explicó los alcances de la nueva normativa municipal que regula el mantenimiento y limpieza de terrenos baldíos, cuyo objetivo es promover la responsabilidad de los propietarios y mejorar el cuidado del ambiente y la salud pública.
El procedimiento comienza con la constatación del estado del terreno por parte de un inspector municipal, quien labra un acta con fotografías y notifica al propietario para que, en el plazo de siete días, ponga el lugar en condiciones. Si no cumple, el municipio puede realizar la limpieza a su costo, además de aplicar la multa correspondiente.
Aroza advirtió que las sanciones “son muy altas”. La ordenanza establece que cada 15 metros cuadrados de infracción equivalen a 50 unidades fijas, siendo cada unidad el valor de un litro de nafta premium. Con los precios actuales, las multas pueden superar los $500.000, especialmente en terrenos de gran extensión o en casos de reincidencia.
El infractor puede realizar un pago voluntario con descuento o presentar su descargo ante el Juzgado de Faltas en un plazo de cinco días hábiles. Quienes no lo hagan serán incorporados al Registro de Infractores, lo que les impedirá realizar trámites municipales, como la obtención de la licencia de conducir.
“La falta de mantenimiento no es solo una cuestión estética, sino un problema de salud y seguridad”, afirmó Aroza, recordando que el incumplimiento puede derivar en juicios por apremio y embargos si no se abonan las multas en tiempo y forma.












