La Municipalidad de Ramallo concretó un acuerdo histórico con la empresa Fiplasto S.A., por el cual el distrito incorpora 30 hectáreas al Banco de Tierras municipal. El convenio, firmado esta semana en la ciudad de La Plata, representa un avance trascendental en la planificación urbana, el acceso al suelo y la generación de nuevos lotes con servicios.
El intendente Mauro Poletti encabezó la firma y destacó la importancia del acuerdo: “Este es un paso enorme para Ramallo. Veníamos trabajando desde hace meses con la empresa y hoy logramos concretar un convenio que nos permite sumar 30 hectáreas al Banco de Tierras, compensando una deuda de tasas que Fiplasto mantenía con el municipio. Con esto no sólo recuperamos patrimonio público, sino que damos respuesta a una demanda social muy grande: el acceso a la tierra y a la vivienda”.
Poletti explicó que el predio cedido por la empresa —ubicado en el ingreso a la ciudad— será destinado a la generación de entre 600 y 700 lotes con servicios, en el marco de un plan integral de urbanización que contempla la apertura de calles, la instalación de servicios básicos, y la creación de espacios verdes, sectores deportivos, educativos y de seguridad. “Queremos que este nuevo desarrollo sea una ciudad moderna dentro de Ramallo. No se trata de sumar casas sin planificación, sino de construir comunidad con infraestructura, servicios y una mirada a largo plazo”, señaló el jefe comunal.
El intendente remarcó que este logro cumple con uno de los compromisos centrales de su gestión: ampliar el Banco de Tierras y garantizar una distribución transparente. “Cuando asumimos dijimos que el Banco de Tierras debía volver a ser una herramienta real de planificación. Hoy ya tiene una base digital actualizada, donde cada familia puede inscribirse y saber cuál es su situación. Eso da transparencia, continuidad y equidad”, aseguró.
Poletti también puso en contexto la negociación con Fiplasto, una empresa que gozaba de una exención parcial de tasas desde hacía varios años. “Entendimos que esa situación no podía seguir así. Propusimos que la deuda fuera compensada con tierras, lo que además permite al Estado invertir en desarrollo urbano. Fue una negociación seria, con respeto mutuo, que hoy beneficia a toda la comunidad”, explicó.
El jefe comunal subrayó que el convenio se enmarca en la Ley de Acceso Justo al Hábitat de la Provincia de Buenos Aires, y forma parte de una estrategia de recuperación de suelo urbano impulsada desde el municipio. “Mientras el Estado nacional hoy no tiene políticas activas de vivienda, los municipios debemos ser creativos y actuar. No podemos quedarnos de brazos cruzados: cada hectárea que sumamos al Banco de Tierras es una oportunidad para que una familia ramallense acceda a su hogar”, expresó Poletti.












