La planta de Ternium en Villa General Savio, ubicada en Ramallo, continúa paralizada por un paro por tiempo indeterminado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La medida, iniciada por el atraso salarial de trabajadores de unas 50 contratistas, sumó en las últimas horas un hecho inusual: Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, aceptó reunirse cara a cara con los representantes sindicales.
La confirmación llegó este martes durante una asamblea de trabajadores, en la que el titular de la Delegación Regional de la UOM San Nicolás, Naldo Brunelli, informó que el empresario accedió a una instancia de diálogo directo, algo que no suele ocurrir mientras se mantienen medidas de fuerza.
El conflicto escaló luego de que Rocca insinuara la posibilidad de apagar el horno principal de la planta y trasladar parte de la producción al exterior, en un contexto marcado por la caída de la obra pública y la competencia de las importaciones desde China y Brasil. Una decisión de ese tipo dejaría sin empleo a unos 7.000 trabajadores de Ramallo y San Nicolás, con un fuerte impacto social y económico para la región.
“No quiero que nos apaguen el horno”
Durante la asamblea, Brunelli pidió paciencia a los trabajadores y descartó versiones de despidos masivos: “No están despedidos, les cortaron el ingreso al predio. Estamos negociando para que todos tengan sus tarjetas habilitadas”, aclaró.
Respecto al paro, el dirigente sostuvo que la continuidad dependerá de la resistencia de la base y de las propuestas que puedan surgir en la mesa de negociación: “Depende de nuestra fuerza o si aparece una oferta que nos satisfaga. Entonces lo votaremos”.
Con expectativa, Brunelli cerró su mensaje poniendo el foco en la reunión con Rocca: “Si el jueves se lleva a cabo la reunión, ni bien termine me vengo para acá. Aguanten”.












