La empresa Fiplasto atraviesa un escenario de creciente incertidumbre debido a las restricciones en el suministro de gas natural que podrían afectar su actividad productiva durante los meses más fríos del año.
La situación fue comunicada a los trabajadores de la planta de Ramallo luego de que la firma recibiera notificaciones de Litoral Gas advirtiendo sobre posibles interrupciones parciales o totales del servicio.
El abastecimiento de gas es un recurso fundamental para el funcionamiento de la industria y cualquier reducción en la provisión impacta directamente en los niveles de producción. Según se informó, las restricciones previstas para este invierno presentan una complejidad mayor a la registrada en años anteriores debido a la falta de previsibilidad sobre cuándo podrían producirse los cortes.
Hasta el año pasado, las industrias que operan con contratos interrumpibles conocían con cierta anticipación los períodos en los que podían sufrir restricciones. Generalmente se trataba de interrupciones programadas durante los momentos de mayor demanda residencial, especialmente en jornadas de bajas temperaturas. Esa previsibilidad permitía reorganizar tareas, programar mantenimientos o coordinar vacaciones del personal.
Sin embargo, el panorama actual es diferente. Desde el sector explican que las limitaciones pueden extenderse durante un período más amplio y que las comunicaciones sobre la disponibilidad de gas suelen llegar con escaso margen de anticipación. Esta situación dificulta la planificación de la producción y obliga a las empresas a adaptar permanentemente sus operaciones.
El problema está vinculado a distintos factores que afectan al sistema energético nacional. Entre ellos se encuentran la prioridad otorgada al consumo domiciliario durante el invierno, la reducción de importaciones desde Bolivia y las limitaciones en la infraestructura de transporte para trasladar el gas producido en los principales yacimientos del país hacia los centros de consumo.
Aunque la producción de Vaca Muerta continúa creciendo, especialistas del sector sostienen que la capacidad de transporte no evolucionó al mismo ritmo, generando cuellos de botella que se evidencian con mayor intensidad durante los períodos de alta demanda.
En este contexto, Fiplasto informó a sus trabajadores sobre la posibilidad de que la actividad industrial se vea afectada por interrupciones repentinas en el suministro. Incluso advirtió que, en caso de registrarse cortes prolongados que impidan mantener la producción, podrían adoptarse medidas excepcionales para reorganizar el funcionamiento de la planta.
El secretario adjunto del Sindicato de Fiplasto, Juan Silenzo, confirmó que la empresa mantiene contacto permanente con la distribuidora para intentar garantizar el abastecimiento necesario.
“Desde la empresa aducen que se les reduce o directamente se les corta el suministro de gas, y nos informaron que, de haber varios días seguidos sin el servicio, otorgarán vacaciones”, explicó el dirigente gremial.
Silenzo agregó que actualmente la planta ya trabaja con limitaciones operativas. “Por estos días se está trabajando con una sola línea, porque es muy poco el gas que reciben y la caldera de biomasa no da para tener las dos líneas en marcha”, afirmó.
Por el momento no se anunciaron suspensiones ni medidas concretas sobre el personal. No obstante, la evolución de las restricciones energéticas durante las próximas semanas será determinante para el funcionamiento de una de las principales industrias del partido de Ramallo, que continúa monitoreando el escenario mientras busca sostener su nivel de actividad en medio de un invierno que se presenta desafiante para el sector productivo.












