Tras varios meses de reclamos por el deterioro de la infraestructura, se retomaron las obras de reparación sobre el puente que vincula la Ruta Provincial 51 con la Autopista Ruta 9, uno de los accesos más importantes para el partido de Ramallo y la región.
La reanudación de los trabajos llega luego de numerosas quejas de vecinos, transportistas, empresarios y dirigentes políticos que venían advirtiendo sobre el estado de la estructura y los riesgos que representaba para quienes circulan diariamente por el sector.
Los cuestionamientos estuvieron dirigidos principalmente al Gobierno nacional, a Vialidad Nacional y a los organismos responsables del mantenimiento vial, debido a la falta de soluciones de fondo y a la escasa durabilidad de las intervenciones realizadas durante 2025. En aquel momento, las reparaciones efectuadas no lograron impedir la rápida reaparición de baches, deformaciones y huellones, problemas que volvieron a afectar la circulación en poco tiempo.
El deterioro del puente generó importantes inconvenientes para miles de usuarios, especialmente para el transporte de cargas vinculado a la actividad portuaria, industrial y logística de la región. Además de las dificultades operativas, la situación despertó preocupación por las condiciones de seguridad vial en un corredor de alto tránsito.
La problemática también derivó en presentaciones institucionales y reclamos públicos que exigían una intervención definitiva. En ese contexto, durante julio de 2025, la Justicia Federal intimó a Corredores Viales y a Vialidad Nacional para que ejecutaran las obras necesarias en un cruce considerado estratégico para la conectividad regional.
Aunque hasta el momento no se difundieron detalles oficiales sobre el alcance de las tareas actualmente en ejecución, la presencia de maquinaria y operarios en el lugar renovó las expectativas de vecinos y sectores productivos.
Ahora, quienes utilizan a diario este acceso esperan que las obras contemplen una solución de mayor calidad y durabilidad, capaz de poner fin a un problema que desde hace años afecta la circulación, la seguridad y la conectividad de uno de los principales corredores viales del norte bonaerense.












