Vecinos del barrio Defensores de Victoria, conocido popularmente como La Isoca, difundieron un fuerte comunicado dirigido al intendente municipal y distintas áreas del gobierno local para reclamar respuestas urgentes frente al crecimiento de la inseguridad, el abandono y otros problemas que afectan diariamente a la zona.
El documento, fechado el 6 de mayo, describe una situación que los habitantes calificaron como “alarmante”, marcada por hechos delictivos reiterados, conflictos sanitarios y la presencia de una importante jauría de perros abandonados en el sector del humedal y el Paseo de los Olivos.
Según detallaron los vecinos, uno de los episodios más preocupantes ocurrió durante la noche del martes, alrededor de las 23:50, cuando se escucharon entre cinco y diez detonaciones en inmediaciones del barrio. Tras el hecho, personal policial realizó un rastrillaje en la zona del humedal, un sector que —afirman— ya fue denunciado en reiteradas oportunidades por distintos hechos vinculados a la inseguridad.
En el comunicado, los habitantes de La Isoca sostuvieron que desde hace años mantienen reuniones y presentan notas ante el Municipio solicitando mejoras en materia de seguridad e infraestructura, aunque aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas ni soluciones efectivas.
Entre los principales pedidos, reclamaron una mayor presencia policial y la implementación de patrullajes preventivos permanentes para brindar tranquilidad a quienes viven en el barrio. Además, solicitaron la intervención de áreas municipales como Acción Social y Vivienda para abordar la situación de los asentamientos precarios instalados en el sector.
De acuerdo al planteo vecinal, esos asentamientos carecen de servicios básicos y generan preocupación tanto desde el punto de vista sanitario como social, agravando las condiciones de vulnerabilidad existentes en la zona.
Otro de los puntos expuestos en el petitorio es la presencia de una jauría de más de 20 perros abandonados, a la que responsabilizan por ataques a otros animales y por situaciones de riesgo para vecinos y personas que circulan por el lugar.
Finalmente, los vecinos exigieron respuestas inmediatas por parte de las autoridades municipales y advirtieron que “el barrio no puede seguir esperando que ocurra una desgracia”, reflejando el creciente malestar y la preocupación que atraviesa a quienes viven en uno de los sectores más postergados de la ciudad.












