La suspensión del Programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria), dispuesta por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, comenzará a impactar de lleno en Ramallo, donde se estima que más de 5.000 familias dejarán de recibir asistencia alimentaria a partir del mes de mayo.
La medida, impulsada por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, se extenderá inicialmente durante tres meses (mayo, junio y julio), aunque distintos sectores advierten que podría tratarse del inicio de un recorte más prolongado en políticas alimentarias.
El programa MESA había sido implementado en abril de 2022 con el objetivo de garantizar el acceso a alimentos básicos para familias con niños y adolescentes escolarizados. A través de este esquema, se entregaban módulos mensuales con productos esenciales como leche, arroz, fideos, aceite, harina y legumbres, constituyendo un apoyo clave en contextos de vulnerabilidad social.
Impacto local y regional de la suspensión
En Ramallo, la interrupción del programa genera fuerte preocupación en la comunidad educativa y en las familias beneficiarias, ya que representaba un complemento fundamental para la alimentación diaria en los hogares.
El escenario también se replica en ciudades cercanas como San Nicolás de los Arroyos, donde alrededor de 14.000 hogares recibían mensualmente estos módulos alimentarios, lo que evidencia el alcance regional del impacto.
Desde el ámbito educativo advierten que la medida podría profundizar las dificultades económicas de muchas familias, especialmente en un contexto donde el acceso a alimentos básicos ya se encuentra tensionado.
Compensación con el Servicio Alimentario Escolar (SAE)
Desde el gobierno provincial señalaron que la suspensión del programa se enmarca en una redefinición de la política alimentaria, y que se buscará compensar mediante un refuerzo del Servicio Alimentario Escolar.
En ese sentido, se anunció un incremento del 30% en las partidas destinadas a comedores escolares, lo que permitirá mejorar los valores de desayuno, merienda y almuerzo en las escuelas.
Sin embargo, distintos actores del sistema educativo sostienen que esta medida, si bien necesaria, no reemplaza completamente la asistencia directa en los hogares, ya que los módulos MESA permitían cubrir necesidades alimentarias fuera del ámbito escolar.
Incertidumbre sobre el futuro del programa
Aunque oficialmente la suspensión fue planteada como temporal, crecen las dudas sobre la continuidad del programa a mediano plazo. Algunas fuentes advierten que podría tratarse del primer paso hacia su eliminación definitiva, en un contexto de restricciones presupuestarias.
Mientras tanto, en Ramallo, miles de familias deberán reorganizar su economía cotidiana ante la pérdida de un recurso que resultaba clave para garantizar la seguridad alimentaria.












