El consumo en la provincia de Buenos Aires continúa en retroceso y registró en febrero una caída interanual del 9,5%, acumulando así diez meses consecutivos de contracción, según un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
El análisis señala que la baja estuvo impulsada principalmente por el fuerte descenso en los pagos con dinero en cuenta, que se desplomaron un 15,6%, mientras que las operaciones con tarjeta de crédito mostraron una leve suba del 1,2%, evidenciando un cambio en los hábitos de consumo.
En el primer bimestre del año, las tarjetas incrementaron su participación en el total del gasto: crecieron un 5% respecto de 2025 y un 13% frente a 2024, consolidándose como una herramienta central para sostener el consumo en un contexto de ingresos ajustados.
Esta tendencia se refleja con claridad en supermercados, donde el uso de financiamiento con tarjeta continúa en aumento. En este rubro, los hogares recurren cada vez más al crédito para cubrir gastos cotidianos, especialmente en alimentos y productos esenciales.
Por sectores, tanto alimentos como combustibles registraron caídas en el consumo total, explicadas por la merma en pagos directos. En tanto, en rubros como farmacias, perfumerías y ópticas, se observaron bajas tanto en operaciones al contado como financiadas, aunque con mayor peso relativo del crédito.
En contraste, los gastos en salud, educación, impuestos y servicios mostraron un crecimiento en los últimos meses, impulsado en gran medida por el uso de tarjetas, que alcanzó niveles elevados de participación.
El informe evidencia una tendencia clara: cada vez más hogares dependen del crédito para sostener el consumo diario, lo que refleja un escenario económico complejo en la provincia.
La persistente caída del consumo se consolida como uno de los principales indicadores de la situación económica actual, con impacto directo en el comercio y la actividad local, mientras crece la preocupación por la dependencia del financiamiento para afrontar gastos básicos.












