El plan de asfaltado en barrio Las Ranas continúa avanzando con buen ritmo y ya muestra progresos concretos en distintas cuadras, según informaron desde el área de Obras y Servicios Públicos del municipio.
Hasta el momento, se completaron seis de las 17 cuadras previstas en el proyecto inicial, mientras continúan las tareas en nuevos sectores del barrio. Entre los trabajos realizados se destaca la pavimentación de cuatro cuadras perpendiculares a las calles Guerrico y Santa María de Oro, mejorando significativamente la transitabilidad en la zona.
Además, se desarrollaban tareas de imprimación sobre calle Santa María de Oro, en el tramo comprendido entre Newbery y Velázquez, lo que permitirá sumar otras dos cuadras pavimentadas en el corto plazo.
En cuanto a los tiempos de ejecución, desde el municipio indicaron que la obra fue proyectada para completarse en aproximadamente 45 días, aunque aclararon que el avance está condicionado por las condiciones climáticas, un factor determinante en este tipo de intervenciones. De mantenerse el buen clima, se espera un ritmo de trabajo más sostenido en los próximos días.
Una vez finalizados los trabajos en Las Ranas, el plan de obras se trasladará a Villa Ramallo, donde se intervendrá la calle Lazarín, entre Rivadavia e Yrigoyen. En este sector, que presenta un importante nivel de deterioro, se prevé el levantamiento de la carpeta asfáltica existente para su reemplazo por asfalto en caliente, una técnica que mejora la durabilidad de la calzada.
En total, se estima que en Villa Ramallo se alcanzarán 18 cuadras intervenidas, ampliando el alcance del programa de infraestructura urbana.
Posteriormente, las obras continuarán en la ciudad de Ramallo, donde se completarán las 17 cuadras restantes del barrio La Ribera, en el marco de un proyecto integral de pavimentación.
Respecto a los aspectos técnicos, se detalló que el asfalto aplicado tendrá un espesor de cuatro centímetros, estándar en zonas urbanas, garantizando resistencia y durabilidad. Asimismo, se informó que las obras se financian con recursos municipales, en un contexto marcado por restricciones en el acceso a financiamiento externo.
El plan contempla además la utilización combinada de asfalto en frío y en caliente, una estrategia que permite optimizar costos y ampliar la cobertura de las obras, respondiendo a las necesidades de distintos sectores de la ciudad.












