El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezará el próximo jueves 26 de marzo una cumbre de intendentes con el objetivo de evaluar la crisis económica en los municipios y avanzar en la coordinación de medidas frente al complejo escenario actual.
El encuentro se desarrollará en la Casa de Gobierno bonaerense y contará con la participación de jefes comunales de distintos distritos, junto a funcionarios del gabinete provincial. La convocatoria se da en un contexto atravesado por la caída de la recaudación, el descenso del consumo, el aumento del desempleo y las crecientes dificultades financieras tanto en municipios como en la Provincia.
Desde la administración bonaerense advierten que la situación se agravó por el recorte de fondos nacionales y la paralización de la obra pública. En ese marco, el ministro de Economía provincial, Pablo López, indicó que las deudas del Gobierno nacional con la Provincia ascienden a $15,6 billones, entre transferencias no automáticas y proyectos inconclusos. “Desde la Provincia hacemos un esfuerzo enorme para sostener las funciones básicas del Estado”, afirmó.
La reunión buscará poner en común el impacto de la crisis en los distritos, donde se registra un aumento de la demanda social. Intendentes señalan un crecimiento en los pedidos de asistencia para afrontar gastos como alquileres, servicios y alimentación, en un contexto económico adverso.
Además, se analizará la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes), afectadas por la apertura de importaciones, la retracción del consumo y la caída de la actividad. Sectores como la construcción y el comercio presentan una fuerte desaceleración, con impacto directo en el empleo local.
Como respuesta, la Provincia impulsa el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal 2026-2027, una herramienta destinada a sostener obras, programas sociales y equilibrio financiero en los distritos. El esquema prevé recursos equivalentes al 8% del endeudamiento provincial, con una garantía mínima de $250.000 millones.
Del total, el 70% será distribuido entre los municipios según los coeficientes de coparticipación, mientras que el 30% restante financiará programas provinciales con impacto territorial. Además, se estableció un cronograma de desembolsos escalonados durante 2026 y 2027, con el objetivo de aportar previsibilidad financiera a las administraciones locales.
En paralelo, se creó una comisión bicameral de seguimiento en la Legislatura bonaerense, encargada de controlar la ejecución del fondo, solicitar informes al Ejecutivo y monitorear la evolución de la situación económica.
La cumbre se perfila como un espacio clave de articulación política para definir respuestas conjuntas ante una crisis que impacta de lleno en los gobiernos locales, en un escenario que continúa generando preocupación en toda la provincia.












