El intendente Mauro Poletti anunció que el Municipio de Ramallo alcanzó un acuerdo con la empresa Ternium para poner fin al prolongado conflicto por el pago de la tasa de Inspección de Seguridad e Higiene, una disputa que se mantenía en el ámbito judicial desde hace varios años.
El entendimiento contempla el pago de una suma mensual fija durante 2026 y 2027, que será actualizada según la inflación, y el desistimiento de las acciones judiciales entre ambas partes, lo que permitirá normalizar la relación institucional y financiera.

La confirmación se realizó en una conferencia de prensa, acompañado por el director de Asuntos Legales, José Luis Torriani, y el contador municipal Matías Bersano. El convenio será elevado al Concejo Deliberante de Ramallo, que deberá refrendarlo en una sesión extraordinaria.
“Hoy suscribimos un acuerdo que nos permite resolver un conflicto que nos acompañó durante gran parte de la gestión. Nos da previsibilidad y gobernabilidad”, expresó Poletti. Además, sostuvo que “la conflictividad no le sirve ni a la empresa ni al municipio” y calificó el entendimiento como un principio de normalización institucional.
Según se informó, el municipio recibirá alrededor de 725 millones de pesos mensuales, que se ajustarán de acuerdo al índice de inflación que publica el INDEC. “Es un monto fijo que se irá actualizando mes a mes”, explicó el jefe comunal.
En relación con la deuda correspondiente a 2025, parte de la cual se encontraba judicializada, el intendente señaló que su determinación continuará en los juzgados. “En pocos meses ese dinero va a ingresar a las arcas municipales”, aseguró, destacando el impacto positivo en las finanzas locales.
Por su parte, Torriani detalló que el acuerdo permitirá sanear completamente las obligaciones pendientes. “Había procesos con sentencia favorable y fondos embargados. Ese dinero se utilizará para regularizar la deuda de 2025 y establecer un parámetro para los próximos años”, explicó. Además, confirmó el cierre de todas las causas: “Volvemos a foja cero, sin reclamos”.
El convenio también incluye la regularización administrativa de la empresa, lo que permitirá destrabar la habilitación que estaba condicionada al conflicto judicial, fortaleciendo el marco legal de funcionamiento.

En el plano político y de gestión, Poletti remarcó que el acuerdo aporta estabilidad económica y previsibilidad presupuestaria. “Nuestro límite siempre fue garantizar los recursos para sostener los servicios municipales”, afirmó, y agradeció el trabajo del equipo que llevó adelante la negociación.
Los fondos comenzarán a ingresar de manera regular a partir de marzo, lo que permitirá afrontar compromisos inmediatos y sostener el aumento salarial para los trabajadores municipales. “Queremos que no solo empaten la inflación, sino que recuperen poder adquisitivo”, señaló.
Finalmente, el intendente consideró que el acuerdo marca el cierre de una etapa de tensión financiera. “Normalizar lleva tiempo, pero este convenio representa gran parte de ese camino”, concluyó. Ahora, la definición final quedará en manos del Concejo Deliberante, que deberá aprobar el acuerdo para su plena vigencia.












