Este jueves se desarrolla el paro general sin movilización convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral impulsada a nivel nacional. En Ramallo, la medida presenta un alto nivel de adhesión gremial, generando un impacto significativo en la actividad cotidiana del distrito.
En el ámbito del transporte público, la Unión Tranviarios Automotor Seccional San Nicolás se sumó al paro, por lo que no funciona el servicio local de pasajeros. Permanecen sin circulación la Línea 500, la Línea 500 a Pérez Millán y la empresa Vercelli, Línea 342, que conecta Ramallo con San Nicolás, afectando la movilidad de trabajadores y estudiantes.
En el sector bancario, los empleados nucleados en el gremio La Bancaria también adhirieron a la medida. No obstante, las sucursales del Banco de la Nación Argentina y del Banco de la Provincia de Buenos Aires permanecieron abiertas, aunque con atención reducida y personal limitado, priorizando trámites esenciales.
Asimismo, confirmaron su participación el Sindicato de Fiplasto, el Sindicato de la Carne de Pérez Millán y los gremios docentes, que suspendieron sus actividades durante las 24 horas que dura la protesta, reforzando el impacto del paro en el sistema educativo y productivo.
En el ámbito municipal, los gremios Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y CICOP anunciaron su acompañamiento a la medida, aunque aclararon que la asistencia a los lugares de trabajo queda sujeta a la decisión individual de cada afiliado.
Por su parte, los sindicatos SOEM y STMR no habían confirmado oficialmente su postura hasta el cierre de esta edición, aunque trascendió que también podrían adherir a la huelga nacional, lo que ampliaría el alcance de la protesta.
Con este escenario, el paro nacional en Ramallo se hace sentir con servicios reducidos, suspensión de actividades y menor circulación urbana, marcando una jornada atravesada por la incertidumbre económica, el reclamo sindical y la expectativa por su impacto local y nacional.












