La estabilidad laboral en la planta General Savio atraviesa horas de incertidumbre luego de confirmarse la salida de la empresa Tecsesi S.A., integrante del Grupo Techint, que hasta ahora tenía a su cargo tareas de limpieza pesada y movimiento de escoria en la acería de Ramallo.
La firma dejó de operar tras no renovarse su contrato de servicios. Según trascendió, el vínculo se habría interrumpido luego de que la oferta económica presentada en la última licitación fuera considerada elevada para los parámetros actuales de la compañía.
La desvinculación de la contratista generó preocupación entre los trabajadores, ya que afectó directamente a una dotación de alrededor de 280 empleados. Si bien se confirmó que Ternium Argentina incorporó a 170 operarios como personal propio, existe un grupo cercano a 110 personas cuyo futuro laboral permanece sin definiciones.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) San Nicolás manifestaron su inquietud por la situación. El gremio se encuentra realizando gestiones para reubicar al personal que quedó sin cobertura laboral dentro de otras empresas del predio industrial, aunque reconocen que el escenario es complejo.
“Estamos atravesando una situación muy complicada. Hay un número de personas a las que no les estamos encontrando una ubicación”, señalaron desde la organización sindical, al tiempo que remarcaron que mantienen contacto permanente con las autoridades empresariales para evitar despidos definitivos.
Uno de los principales obstáculos para la reubicación es que muchas firmas contratistas atraviesan procesos de reducción de gastos. Este plan de ajuste, impulsado por Ternium Argentina desde fines de 2024, limitó la posibilidad de incorporar nuevo personal en el cordón industrial.
Desde el gremio también advirtieron que el conflicto se inscribe en un contexto productivo más amplio. La apertura de importaciones, especialmente de acero proveniente de China, genera una competencia desigual con la industria nacional, a lo que se suma una caída sostenida de la demanda interna.
En ese marco, la UOM alertó que el número de trabajadores en riesgo podría incrementarse si continúan los recortes en las contratistas y en las empresas proveedoras de servicios.
Por el momento, el sindicato mantiene el estado de alerta y continúa con las negociaciones para garantizar la continuidad laboral de la mayor cantidad posible de empleados. Mientras tanto, más de un centenar de familias permanece a la espera de definiciones concretas sobre su futuro en uno de los principales polos industriales de la región.












