La presencia de alacranes en Ramallo se incrementó en las últimas semanas como consecuencia del calor extremo, la sequía prolongada y los cambios ambientales, generando una creciente preocupación sanitaria en la comunidad.
El especialista en control de plagas, Fernando Landolfi, explicó que la falta de humedad y refugios naturales obliga a estos animales a desplazarse hacia las viviendas en busca de alimento, aumentando el riesgo de picaduras de alacranes, especialmente en niños y adultos mayores.
Además, advirtió sobre su alta capacidad reproductiva, ya que las hembras pueden reproducirse sin necesidad de machos, lo que favorece el rápido crecimiento de la población. La mayoría de los ejemplares detectados pertenece a especies de importancia médica, como el Tityus carrilloi.
Ante cualquier accidente, recomendó acudir de inmediato al centro de salud sin intentar identificar previamente al ejemplar. También subrayó la importancia de reforzar la prevención en los hogares, sellando grietas, desagües y colocando burletes.
Entre las medidas más efectivas, destacó el uso de lámparas ultravioletas para su detección nocturna y desaconsejó el uso indiscriminado de insecticidas. Finalmente, señaló que la única respuesta posible es fortalecer la información, el control y la concientización comunitaria.












