Las ventas minoristas pymes en Argentina cerraron el año 2025 con un crecimiento acumulado del 2,5% a precios constantes, aunque el consumo mostró señales de debilidad en el tramo final del año debido a la persistencia de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en noviembre las ventas minoristas registraron una caída interanual del 4,1%, reflejando un escenario de compras más medidas y una menor demanda de bienes no esenciales. A pesar de este retroceso, el balance anual permitió cerrar el año por encima de los niveles de 2024.
El comportamiento del consumidor estuvo marcado por una fuerte cautela en el gasto, especialmente en rubros vinculados a bienes durables y productos no prioritarios. Esta tendencia impactó de lleno en sectores como bazar, decoración, perfumería y textil, que presentaron los descensos más pronunciados. En contraste, los artículos esenciales lograron sostener un mejor nivel de ventas.
El análisis sectorial revela que seis de los siete rubros relevados terminaron el año en terreno negativo, con caídas destacadas en Bazar y decoración (-15%), Perfumería (-9,8%) y Textil e indumentaria (-8,5%). La única excepción fue el rubro Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que alcanzó una leve suba del 0,8% en el acumulado anual.
En cuanto a la situación de los comercios, el 55% de los empresarios describió un escenario de estabilidad interanual, mientras que el 27,6% señaló un empeoramiento en sus condiciones, un dato que representa una mejora frente a mediciones anteriores. De cara a 2026, predomina una cautela optimista, con expectativas de recuperación económica, aunque la inversión continúa limitada por los altos costos y la baja rentabilidad.












