El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ramallo atravesó una jornada de alta demanda operativa marcada por nuevos incendios forestales y rurales, además de una intervención médica en Villa Ramallo. La reiteración de emergencias vuelve a encender la alarma sobre el crecimiento de los focos ígneos en la región, una problemática que se intensifica con el aumento de las temperaturas, la falta de lluvias y la acumulación de material combustible en zonas agrícolas.
El primer aviso del día movilizó a una dotación hacia el Paraje Los Zinos, donde se había informado un incendio forestal. Al arribar, el personal confirmó que el fuego ya estaba controlado. Se efectuó una verificación completa del área para descartar reinicios y, tras garantizar la seguridad, se ordenó el regreso a base.
Casi en simultáneo, otra alarma obligó a desplegar recursos hacia el kilómetro 213 de la Ruta 9, en sentido Rosario–Buenos Aires. Allí un incendio avanzaba sobre un campo de trigo y rastrojo, lo que incrementaba significativamente el riesgo de propagación por las condiciones climáticas. Los bomberos realizaron un trabajo sostenido hasta lograr la extinción total del foco, evitando así daños mayores en superficies productivas cercanas.
Horas más tarde, el cuerpo fue convocado nuevamente, esta vez por una emergencia sanitaria en la intersección de Joyce e Illia, en Villa Ramallo. La unidad de rescate asistió a una persona descompensada y procedió a su traslado al Hospital José María Gomendio para su atención médica.
Las autoridades reiteran la importancia de extremar medidas de prevención ante un escenario donde la combinación de sequía, calor y viento incrementa el riesgo de incendios en zonas rurales.












